Hace un par de años cuando se estrenó “El amor en los tiempos del cólera” sentí una emoción de fan enamorada. Más aún cuando escuché la canción de Shakira que era parte de la banda sonora del filme. Moría por ir al cine a revivir la historia que me dejó pegada a la edición amarilla y prehistórica de Oveja Negra que había del libro en casa y que yo leí de un tirón.  

La adaptación de una de las novelas más románticas de Gabo no pudo haber sido más putrefacta. Mike Newell, quien dirigió la película, puso a los actores a hablar en un inglés tan machucado como ofensivo. Los personajes que escuché alguna vez en mi cabeza hablando con ese cadencioso acento del país hermano, en el cine se escuchaban como actores de telenovela mayamera. Léase actores colombianos como Angie Cepeda, haciendo una película cuyo guión fue adaptado de una novela colombiana de un autor colombianísimo y que hablaban en un inglés peor que el del pana de Open English. Me enfermé de inverosimilitud en el asiento hasta que no lo soporté más. Huí.

El libro, por su parte es una de las más bellas historias de amor que haya vivido a través de la ficción, una excelente recomendación para quienes desean refrescarse el alma, soñar y creer, aunque sea un ratico, en los amores eternos que resisten obstáculos y distancias.